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Las pellizas dominicanas

Las pellizas dominicanas

En la Autopista Duarte, la autovía que va hacia el norte de la isla, atravesando el corazón del Cibao, la región central del país, encontramos en el paisaje de ambos lados de dicha carretera, coloridas alfombras que se venden en improvisados puestos. Las llamadas “pellizas”, que se pueden encontrar casi a la entrada de la comunidad de Piedra Blanca en el municipio de Bonao, provocan la atención y a veces una parada obligatoria a tomar algunas fotos, conocer cómo se fabrican y porque no; comprar alguna.

La confección y venta de las tradicionales alfombras hechas con retazos y saco se ha convertido en un signo distintivo de esta zona y en una fuente de ingresos para sus familias. Las dimensiones, la tela empleada y la forma de las tiras influyen en el costo final. La tela se puede adquirir por yardas en las tiendas o comprarse en retazos a bajo precio en las fábricas, mientras que las tiras pueden cortarse en forma rectangular o con bordes circulares. Esta última modalidad les da a las alfombras una terminación parecida a pétalos de rosa.

Extendidas sobre bastidores de palo, las pellizas llaman la atención de los viajeros por sus hermosos y variados tonos: naranja, verde manzana, rojo sangre, rosado fucsia, café claro, crema, blanco, negro... Una explosión de colores que forma parte de la renovación que desde hace algunos años experimenta esta tradición y que incluye también a los tejidos, tamaños y diseños han evolucionado llegando a realizarse una gran diversificación, dotando de nueva vida a esta pieza.

Un tapiz grande, es decir, de tres sacos, puede tomar dos o tres días a un principiante, pero unas manos expertas concluirán en menos tiempo el trabajo de preparar el saco, sellar sus bordes con una llama, cortar las tiras y coserlas una por una en el saco.

El arte de confeccionar pellizas no se aprende en un taller o curso. Muchos de los que hoy se dedican a este oficio, y que pueden verse en plena labor junto a la carretera, lo aprendieron por cuenta propia, observando a otros o en la familia.

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TEXTO: Elena Crespo; IMAGENES: Suresh

Etiquetas: Tradiciones

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