BACANA MAGAZINE hotel occidental punta cana
BACANA MAGAZINE hotel occidental punta cana
BACANA MAGAZINE hotel occidental punta cana
BACANA MAGAZINE hotel occidental punta cana
Gallera

La Gallera; Dos y pico

Hay tradiciones que prácticamente están en el ADN de muchos pobladores, sobre todo de las áreas rurales, que a parte de la población nos cuesta entender. No por ello dejan de ser parte de la idiosincrasia de un pueblo y se convierten quizás en los últimos vestigios de costumbres que sobrepasaron siglos.

Este es el caso de las peleas de gallos, una actividad que se lleva a cabo (legal e ilegalmente) en muchos países de América Latina, sobre todo en el Caribe donde los “galleros” suelen llamarle “el deporte de caballeros”, esto en referencia a que no hay ningún mediador en las apuestas, ni siquiera un documento que haga constar el acuerdo, la palabra de gallero es suficiente para dejar un trato en firme.

Pero la cultura de las peleas de gallo no son oriundas de estos lares. Fueron los españoles quienes introdujeron esta costumbre y es muy probable que ellos la hayan imitado de los asiáticos, donde se han encontrado registros de peleas entre aves de más de 2.500 años.

En República Dominicana es una actividad legal y muy vinculada a los campos. La única regulación existente es con respecto al uso de las espuelas en las patas de los gallos. Las galleras son los lugares donde se llevan a cabo las peleas, recuerdan en su forma a una plaza de toros pero en pequeña escala. El centro de la estructura es circular y sirve como la arena de pelea. Los espectadores (entre los que encuentran personalidades del deporte y empresarios) se sientan alrededor y una vez iniciada la pelea el público explota en algarabía. Como en cualquier otro festejo el alcohol y la música son parte intrínseca de la actividad. No todas las galleras son pequeñas, hay dos “coliseos” (uno en Santiago y otro en Santo Domingo) que tienen capacidad de albergar a más de 300 personas.

La mayor parte de los competidores salen de las trabas, estos son los criaderos de gallos de pelea que no solo se dedican a la reproducción de aquellos ejemplares con buen material genético para el combate, sino que los entrenan y los alimentan para que alcancen el peso establecido para competir. La principal tarea de los traberos es encontrar buenos padrotes y gallinas de cría, cuyas características como la procedencia, fenotipo, genotipo les convierten en la receta genética perfecta para criar campeones.

Pero en las peleas de gallo, no todo se deja en manos de la genética. Existen creencias populares que pueden llegar a definir el destino de una pelea. A estas creencias se les llama cábalas gallísticas, entre las más populares están:

-Siempre hay que dejar la puerta de rejón abierta cuando salga para la gallera.

  • Si el gallo aletea y no canta, seguro que pierde.
  • Si desgranó gandules, no visite la gallera ese día.
  • Si le ofrecen comprar un gallo véndalo, porque si lo echa lo matan.
  • Los gallos de plumas de color claro no ganan en luna nueva.
  • Si el gallo le pica los botones de la camisa cuando lo está armando, gana seguro.
  • La tercera pelea es la más difícil de un gallo.
  • Use siempre la misma camisa en la gallera con la que haya ganado.
  • El gallo tuerto no se debe echar de noche
  • Si el gallo está aturdido, tiene que salir para que se espabile.

En referencia a esta última creencia, muchos galleros escupen ron en la cara del animal para ponerlo en alerta, de ahí que a los rones baratos se les llame “lava gallo”.

Así es como las peleas de gallos sobreviven, entre genética y cábalas, una tradición que cada vez se mira con más recelo.

TEXTO: Geizel Torres; IMÁGENES: Suresh

Etiquetas: Tradiciones

ga('send', 'pageview');