BACANA MAGAZINE hotel occidental punta cana
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Polo Magnético

El misterio del Polo Magnético

Si ya de por sí visitar Barahona en una experiencia que necesita mucho espacio en la cámara fotográfica, imagínense que al color turquesa de sus playas y sus paisajes se le une un toque de mística y física elemental.

Por algo se le llama “La Perla del Sur”, y es que si hay algo que le sobra a esta provincia son encantos.

La aventura esta vez está lejos de la playas. Nuestro viaje comienza en un pueblecito llamado como su atractivo: Polo, el cual se encuentra rodeado de verdes montañas que pertenecen a la Sierra del Bahoruco. El lugar resulta muy atractivo para el ecoturismo por sus frescas temperaturas, hermosos paisajes y producción de café de muy buena calidad, que incluso celebra un Festival de Café Orgánico, cada año.

Pero nuestro destino está a unos ocho kilómetros de este pueblo, dónde se encuentra el famoso “polo magnético” un lugar que desafía toda lógica y está rodeado de misterios. Este es un punto en la carretera, ya demarcado, dónde los conductores de vehículos se detienen, apagan su motor y con asombro sus ocupantes observan como dicho vehículo se desliza cuesta arriba sin el menor esfuerzo y para sorpresa de todos.

Decir que se puede hacer este experimento con un auto puede ser osado, porque dependiendo de la época, son muchas las personas que no solo desafían la gravedad –sino su seguridad– que se encuentran en medio de la calle con todo tipo de objetos viendo asombrados como en vez de rodar hacia abajo, estos se van hacia arriba.

Este fenómeno atrae miles de personas cada año quienes insisten en repetir el acto sin terminar de entender lo que está pasando. Una y otra vez pasan botellas, pelotas de baseball y hasta líquidos para deleite de todos los presentes.

Pero todo tiene una explicación, y si usted es de los que prefiere el misterio a la física, le advertimos que lo que sigue le va a robar la ilusión y el misticismo del lugar.

Basta con tener un nivel (existen varias aplicaciones para teléfonos inteligentes) o un simple vaso de agua, para descubrir que todo es una ilusión óptica.

Al poner el nivel en el lugar exacto de la pendiente, se puede dar cuenta de que realmente es una parte de la carretera que va de bajada, pero de mucho menor desnivel que la anterior y la posterior. Es decir que, al tener solamente una referencia óptica de la carretera parece que forma una sola subida y ahí es donde se produce el efecto.

Este punto de la carretera es el que nos confunde y pensamos que los objetos que ponemos “ruedan hacia arriba” y no pendiente abajo, como debería ser.

Además hay que tomar en cuenta que la mayoría de los objetos con los que las personas hacen sus experimentos no son magnéticos, generalmente son bolas de goma o botellas y éstos no generan ningún tipo de atracción más que la misma gravedad que actúa en todos los cuerpos –magnéticos o no–.

Visitar esta curiosa atracción es una excusa más para vivir la experiencia de Barahona, una provincia que lo tiene todo: playas paradisíacas, bosques vírgenes y gente maravillosa deseosa de compartir lo mejor de la cultura dominicana. Y este peculiar pueblo de Polo, lejos de robarle la mística al polo magnético, nos deja una gran lección: que en la vida no todo es como lo ven nuestros ojos.

TEXTO: Geizel Torres; IMÁGENES: Fuente externa

Etiquetas: Sabías que...

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