BACANA MAGAZINE Meliá Caribe Tropical
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Bonyé Son Dominicano

Bonyé, sinónimo de Son Dominicano

Cada domingo, a partir de las 5 de la tarde, cuando comienza a caer la tarde en la esquina formada por las calles Duarte y Juan Isidro Pérez, las ruinas del que fuera el Monasterio de San Francisco, una de las obras de Nicolás de Ovando, que inició con la llegada de los padres franciscanos a la isla, se llena de son, salsa y merengue tradicional a través de las voces y los pasos acompasados de Félix Báez, Néstor Sánchez, Ernesto Rivas, Chino Méndez, Franklyn Soto y Roberto Bobadilla, los integrantes del grupo Bonyé.

Cerca de la pista, desde temprano, familias, parejas y amigos ocupan las mesas mientras platican de diversos temas de forma distendida como preámbulo a la fiesta que acontece. También los hay que llevan sus propias sillas portátiles o se sientan en la grama. Para los locales decir “voy para Bonyé” es la máxima expresión de reunión popular, al aire libre y en ambiente distendido al tiempo que se disfruta de una cerveza fría. Para los turistas es un descubrimiento del folclore musical y la idiosincrasia del país. Un enclave costumbrista en la Zona Colonial en el que todos tienen cabida. El show tiene siempre su apertura con la insignia tricolor y la bandera dominicana, de la canción Quisqueya, un tema que enaltece los valores nacionales y que anima a la participación del público en general. A partir de ahí el repertorio se va alternando al compás de las sugerencias de los asistentes, hasta el cierre final con el merengue clásico dominicano Los Algodones, donde con estilo y con sus movimientos, todos dibujan sus jeroglíficos sobre el pavimento empedrado y que sin duda, testimonian el buen ambiente y la sana diversión que, desde hace nueve años, reina en la Zona Colonial.

La agrupación Bonyé, hace honor al nombre de un bailarín de son y a su esposa Chencha, que lograron reconocimiento internacional después de ganar varios concursos de baile. Dicen que la personalidad de Bonyé concentraba cualidades humanas excepcionales como la amistad y la solidaridad, de ahí que el grupo quisiera recuperar esta imagen.

La idea de conformar la agrupación surgió fruto del compartir amigable que los integrantes de la misma hacían en el Rinconcito de Don Guillermo, un bar ubicado cerca de las ruinas de San Francisco. Fue ahí donde empezaron a tocar en vivo música con instrumentos de percusión. Con los años, esa reunión se convirtió en costumbre hasta dar el paso definitivo de la creación de Bonyé. El cantautor Pavel Núñez les acompañó en ese primer paso, interpretando con ellos la emblemática adaptación de la canción Lágrimas Negras de Compai Segundo.

El constante crecimiento de la agrupación, el aumento de los fans y la cercanía del ciudadano de a pie con el espectáculo, en especial en las comunidades de San Antón y Santa Bárbara, hizo que este se trasladara a una tarima formal en las escalinatas de las ruinas del antiguo convento y desde hace varios años, el grupo Bonyé cuenta con el apoyo logístico del Ministerio de Turismo, organismo que brinda apoyo en toda la infraestructura de la organización del evento semanal.

Chino Méndez que también tocaba el bongó y Félix Báez, percusión, se encargaron de conseguir el sonido para ampliar sus voces así como de incorporar algunos músicos que dieran formalidad al conjunto. En la actualidad están integrados por dieciséis artistas profesionales y en cada presentación son muchos los cantantes e invitados que se suman al espectáculo de manera voluntaria. Una experiencia única que se ha convertido en referente de todos y cada uno de los que visitan la Ciudad Colonial.

TEXTO: Alana Fernández; IMÁGENES: Archivo

Etiquetas: Ocio

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