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Volvo S90

Volvo S90, el rescate de un clásico

Como sucesor del S80 y siguiendo su nomenclatura (S, por sedán), la marca sueca vuelve por sus fueros y recupera su gran sedán de lujo, el S90.

El S90 es su buque insignia de casi 5 m de largo y una llamativa zaga, que se ofrecerá también en versión familiar y que tras su presentación en el Salón de Detroit (enero), se comercializará a finales de la primera mitad de 2016, desde unos 52.000 euros. Se ha desarrollado sobre la plataforma del XC 90, con el que comparte también motores, todos de 4 cilindros y dos litros de cubicaje, tanto gasolina como diesel. Mide 4,96 m de largo para una batalla de 2,94 m, por lo que es un gran sedán pero sin llegar a las dimensiones mastodónticas de algunos de sus rivales “premium”. De diseño clásico, la ancha parrilla frontal rompe con el diseño anterior de otros Volvos siendo más prominente, cromada y con barras cóncavas. También cambia su logo.

Con solo 1,44 m de alto y 1,89 de ancho (más de 2 metros con los espejos retrovisores), es bastante esbelto, con una línea de cintura baja para lo que hoy se estila y una mínimas lunas de custodia. Los faros lucen una luz diurna de cruce en “T” tumbada (el famoso “martillo de Thor”, no muy estético, la verdad) y con la forma del paragolpes y sus tomas de aire refuerza la impresión de anchura de este S90, luciendo un diseño de coupé de 4 puertas bastante aerodinámico (Cx de 0,28). Grande, pero sin pasarse.- A caballo entre los Serie 5 y 7 de BMW, por debajo de los Mercedes Clase S y del Audi A8 (que se va a los 5,14 m nada menos el corto) y más cerca del A6, la longitud de este S90 se corresponde con la de un clásico sedán del segmento H pero sin pasarse, para que pueda seguir siendo apto para la clientela tradicional de su más discreto S80 (nacido en 1998 y renovado en 2006). Volvo ha recurrido a un bastidor clásico de acero de alta y ultra alta resistencia, con algún elemento de aluminio para rebajar peso.

Instrumentación digital. En el interior, este S90 goza de una habitabilidad muy superior a la del S80 (donde ya era muy buena) gracias a su mayor batalla, en especial para las plazas traseras. Delante, en el salpicadero, cuenta con un cuadro de instrumentos digital, complementado con una gran pantalla central situada de forma vertical en la gran consola central, verticalidad acentuada por los aireadores situados a sus lados. Con ella se accede al manejo de casi todas las funciones del coche (ayudas a la conducción, sistema multimedia, climatización, configuración de menús, etc) como es ya casi obligado en todos los coches de última generación.

El cambio manual es nuevo y sólo pesa 54 kg, pudiendo soportar hasta 46 mkg de par motriz, ofreciéndose tanto para las versiones de tracción delantera como la de total AWD. En cuanto a las versiones con tracción total AWD, montan un diferencial trasero tipo Haldex (de Borg Warner) que en condiciones normales transmite más del 90% del par motriz al eje delantero, y pasa hasta el 50% al eje posterior si el agarre del delantero desfallece, con la novedad de un reparto al 50/50 en caso de requerirse la máxima aceleración desde parado sobre piso deslizante.

Solo motores de 4 cilindros. Pero la gran novedad de estos nuevos S90 está en sus mecánicas “Drive-E” de aleación ligera, todas a base de motores turbocomprimidos de 4 cilindros y dos litros de cubicaje (1.969 cc), tanto diesel como gasolina, con árboles de equilibrado contrarrotantes y pese a ello 45 kg más ligeros que antes.

Las ayudas a la conducción. Como buen coche actual, el nuevo Volvo S90 cuenta con todas las ayudas electrónicas y seguridad más recientes, unas de serie y otras opcionales, desde el sistema de centrado automático de carril al frenado de emergencia capaz de detectar vehículos, ciclistas, peatones y animales grandes. Hay dos ayudas nuevas para evitar las salidas de carretera o reducir sus consecuencias en caso de que se produzcan: las Run-off Road Mitigation y Run-off Road Protection. La primera actúa sobre la dirección y frenos para tratar de evitar que el coche se salga de la calzada (a velocidades de entre 65 y 140 km/h). Y la segunda de protección, ya conocida en el XC90. Existen otros equipamientos ya más conocidos como el programador de velocidad activo, la lectura de señales de tráfico, detección de vehículos en el ángulo muerto de los retrovisores, advertencia de posible colisión por alcance, el aparcamiento semiautomático… Sin olvidar la visión del coche y su entorno a través de las cámaras externas con 360º de cobertura.

TEXTO: G.R.-R.

Etiquetas: Motor

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