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Juan Basanta Ortiz

Juan Basanta Ortiz. Silencio, se rueda, acción

Quedan todavía algunos minutos para las once de la mañana y su oficina está en plena ebullición, hay gente por todos lados enfocada en su trabajo que lejos de provocarnos una sensación de “caos” nos dejan la sensación de que allí existe un equipo que funciona a la perfección.

Fiel a su palabra, nos recibe a la hora indicada con esa sonrisa y jovialidad que le caracterizan y que te hace sentir como en casa. Se sienta y poca a poco comienza a relajarse, pide agua y café, café dominicano, el de su tierra y sabiendo que nos va a hablar de su pasión, nos referimos a Juan Basanta, productor y director de cine con una extensa trayectoria nacional e internacional.

¿Cómo nace Juan Basanta como director de cine?
Hay muchos cómplices en ese proyecto pero hay dos que son fundamentales. Por un lado Carlos Francisco Elías (crítico de cine dominicano e intelectual), me “secuestraba” para llevarme a “Cine prueba”, una sala para críticos dónde veíamos películas en primicia. Por otro lado, la película “Las bicicletas son para el verano” del director Jaime Chávarri, donde unos niños jugaban a la guerra en el mismo patio en el que después tendría lugar realmente la guerra. Me conmovió de tal manera que mi vida cambió totalmente. La magia de esta película unida a la sensación que me producía la idea de crear y vivir otro mundo fue básicamente la razón de no adaptarme a este.

Tuve la suerte de conocer a Jaime Chávarri a través del director español Carlos Saura y cuando le dije que su película había cambiado el curso de mi vida me respondió: “el honrado soy yo”. Mi vocación por el cine se la debo a un español.

¿Crees que el momento que se vivía en República Dominicana influyó en el impacto que te causó la película “Las bicicletas son para el verano”?
En los años 70 vivíamos en plena guerra fría en este país. Yo tenía 12 años en época de Balaguer y mi casa era allanada cada semana, el tono de violencia en las calles era muy alto. Esta situación ayudó a que se fuera haciendo fuerte en mí la idea de poder cambiar el mundo en el que vivía.

Tu juventud se desarrolla en un ambiente bohemio, ¿si no te hubieras dedicado al cine hacia donde hubieras enfocado tu pasión por el arte?
Me dedicaría a la “arquitectura” pero a esa arquitectura que le cambia la vida a la gente.

¿Cine: arte o industria?
Es muy simple, el pintor trabaja con su manos y un lienzo, para nosotros nuestro lienzo es un equipo, un equipo indivisible, arte e industria. Si el cine es llamado el séptimo arte es por algo, es un trabajo en equipo y el reto es entenderse y encajar totalmente ese equipo.

Después de “Biodegradable”, ¿con que nos vas a sorprender ahora? Háblanos de tu nueva película
La Gunguna es una pieza que adoro, producida por mí y dirigida por Ernesto Alemany, una joyita del cine dominicano, completamente irreverente, infame, maldita, divertida, aguda, simpática, linda, una película bella que se estrenó el 16 de Julio.

Cuando nos hablas de “La Gunguna” vemos que no eres un director que repita género, ¿te gusta cambiar de género?
Ya me descubriste, ¡acabas de ponerme al desnudo!

¿Cómo inicia Juan Basanta sus procesos creativos para llegar a dar forma a una pieza nueva?
Con disciplina, García Márquez -¨Gabo¨- nos decía ¨hay que tener un método, el que sea, pararse frente a una página en blanco, sentarse todos los días¨, que si él no lo hubiera hecho habría seguido siendo un “borracho marihuanero” en Baranquilla.

¿Qué puede esperar el público cuando llegue a una sala de cine el día 16?
Que espere… un tsunami, que lo va a disfrutar. Es una película coral, una historia muy simple.

Háblanos un poco de tus hobbies, Juan
Mi deporte es el tenis y mi placer la cocina, me encanta.

¿Cómo ves la industria del cine en República Dominicana?
La industria del cine, está cada vez mejor y todas las partes están mejorando con ella. Como todo, es un proceso de maduración. Creo que el paciente estuvo muy mal pero está mejorando. No se va a morir, al contrario va a nacer un bello cine dominicano.

¿Con qué trabajo te has sentido más satisfecho, más identificado?
Con el próximo, porque la pasión que nos mueve, la que nos hace caminar a nosotros, es lo que esta por hacer.

¿Cuál es la parte de tu trabajo que más te gusta? Una sola
Encontrarme con una historia que me apasione. Cuando veo que algo puede ser narrado, puede ser cine, algo puede ser película, ese es el momento más importante.

TEXTO: Silvia Jiménez ; IMÁGENES: Archivo

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