BACANA MAGAZINE Meliá Caribe Tropical
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Pájaro Carpintero

El Pájaro Carpintero, el trepador oscuro que vive en la Hispaniola

Las aves están vinculadas con el alma humana según algunas religiones, culturas y tradiciones épicas. Su vuelo constante entra la tierra y el cielo, las atribuye como mediadoras entre los dos mundos.

En República Dominicana, pueden avistarse un gran número de ejemplares de más de 300 especies. Entre estas, 31 son endémicas y 50 habitan exclusivamente en la isla o en las adyacentes de la región del Caribe, lo que pone de relieve las potencialidades del turismo ornitológico en la zona, es decir, el disfrute de la mera observación de aves como una atracción más para visitar un espacio natural.

República Dominicana cuenta con 21 áreas importantes para la conservación de las aves lo que se traduce en un total de 721.264 hectáreas y un 13% del total de áreas protegidas del país. Las aves endémicas más comunes, por su abundancia y distribución, son el pájaro carpintero, la cigua palmera, el cuatro ojos, el zumbadorcito, la cotorra, el pájaro bobo, perico y el barrancolí carpintero. Su importancia para la conservación de la biodiversidad de la isla es relevante, debido a que todas estas aves ayudan a reforestar los bosques con el movimiento de las semillas. Además, algunas especies se utilizan para conocer el estado de salud de los ecosistemas, siendo un indicador para obtener la calidad del ambiente.

Fascinante por su belleza, además de por ser mecanismos de aislamiento térmico, disfraces de seducción para el apareamiento, estrategias de supervivencia y de adaptación al medio, su vistoso plumaje de estrías negras y amarillas, con su cabeza coronada en rojo completo en los machos, y en rojo y negro en las hembras, distingue a esta variedad del resto. Se trata del carpintero de La Española o hispaniolan woodpecker, especie autóctona que habita en casi todo tipo de bosque de República Dominicana.

Su nombre científico es Melanerpes striatus que significa “trepador oscuro extraído” tiene un gran valor para los agricultores porque se alimenta de gusanos e insectos que constituyen muchas de las plagas. Para ello, cuenta con un robusto pico y una lengua, que puede extenderse hasta 10 centímetros.

Su tamaño, entre 22 y 25 centímetros de longitud, pone en relieve sus avivados colores. Las partes inferiores de un oscuro color oliva crema, la cara grisácea, y el ojo amarillo intenso. Su cola, que le permite mantener su equilibrio al picotear, es negra pero su base es de color rojo. Una vistosidad multicolor que les camufla y hace casi invisibles. Distinguido por su notorio e irritante ruido al dar golpecitos, se diferencia de la mayoría de las especies de pájaros carpinteros, porque ésta especie es muy social. Forman grandes colonias de hasta 20 parejas para proteger un nido o un árbol. Les gusta vivir dentro de las palmas, puesto que como su corteza es suave, es perfecta para picar y crear un hoyo hasta el interior.

Se reproducen entre los meses de febrero y julio y ponen huevos de color blanco en número máximo de seis. Construyen nidos en los agujeros creados por ambos sexos en las palmeras o postes telefónicos, una habilidad, la de construir su hogar en la madera viva, que aprecian el resto de las aves porque utilizan después estos hoyos abandonados para convertirlos en sus casas.

TEXTO: Elena Crespo; IMÁGENES: Suresh

Etiquetas: Fauna y Flora

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