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El Manatí

El Manatí, La ‘vaca’ del Mar. Una Especie Protegida y en Peligro de Extinción

Cuenta la leyenda que en el siglo XVI vivía en Santo Domingo un cacique de nombre Caramatex que tenía un extraño animal llamado Mato. Este animal, que según la historia se trataba de un manatí, fue encontrado por los indios atrapado entre las redes.

 

 

Ellos le rescatan y le cuidan y el manatí juega con los niños y forma parte de sus vidas. Cuando el cacique se enteró quedó fascinado y le dio el nombre de Mato, que significa magnífico. Así vivieron hasta que llegaron los extranjeros y los indios tuvieron que huir a la selva. El manatí quedó solo y tuvo miedo por lo que se refugió bajo el agua y solo salía a respirar. Una gran tormenta desbordó la laguna y Mato desapareció. Verdad o no lo que sí es cierto es que en República Dominicana es fácil ver manatíes, una especie en peligro de extinción y protegida desde 1938.

 

Mamífero Marino

Pero, ¿qué es un manatí? Se trata de un mamífero marino corpulento con una cola plana en forma de espátula y dos aletas flexibles en la parte delantera con tres o cuatro uñas. No tiene cuello ni extremidades posteriores. Es de color gris aunque debido a su piel algo rugosa puede estar cubierto de algas, lo que le da un color verdoso. El labio tiene sus partes laterales móviles para capturar los alimentos y comunicarse. Tiene bigotes y seis dientes iguales que se reemplazan a lo largo de su vida. Sus ojos son pequeños y no puede girar la cabeza. El manatí puede llegar a medir hasta tres metros y pesar 500 kilos. El manatí es un animal tranquilo, inteligente e inofensivo. En el país habita el manatí antillano o del Caribe, el más grande de su género (existen otras tres especies de manatí) y el más ágil. Puede hacer giros, piruetas, saltos e incluso se puede nadar junto a ellos.

 

Hábitat

Se trata de un animal herbívoro que se alimenta a base de hierbas y plantas marinas, de ahí que, junto a su gran tamaño, se le llame también vaca marina. Vive en aguas poco profundas tanto dulces como saladas. No soporta las aguas muy frías y por ello es una especie migratoria que en invierno busca las aguas cálidas de Florida. Se le puede ver en estuarios, ríos, arroyos, lagos, lagunas y bahías. Es un animal solitario que forma grupos en la época de apareamiento. El periodo de gestación dura entre 12 y 14 meses y cuando nacen las crías surge un vínculo especial con las madres, quienes las amamantan durante los dos primeros años. Las hembras suelen parir cada dos a cinco años y normalmente una sola cría.

Para comunicarse utilizan los cinco sentidos y lo hacen a través de silbidos, gorjeos y chillidos, según su estado de ánimo. Cuando más se comunican es en la época de apareamiento y en el cuidado de las crías.

 

Especie Protegida

El manatí está considerado una especie en peligro de extinción fundamentalmente por la acción del hombre, su gran depredador. A la caza indiscriminada a la que se ha visto sometido, hay que añadir los golpes que estos mamíferos se dan con las embarcaciones y motos acuáticas, la contaminación de las aguas, las redes de pesca entre las que se enredan y ahogan y la pérdida de hábitat debido a la construcción en la costa. Las aguas de bajas temperaturas, otros animales como tiburones y cocodrilos y su lenta tasa reproductiva son otros factores a tener en cuenta. Por todo ello es una especie protegida en el país. Este mamífero marino es cazado por su carne, su piel y sus huesos. Los caribeños ya lo capturaban antes de la llegada de los españoles, que quedaron impresionados por el sabor de su carne. En cuanto a los huesos, se utilizaban para elaborar piezas de artesanía. Desde el año 1962 queda prohibida, en República Dominicana, la venta de productos hechos a partir de manatíes.

 

Santuarios

En República Dominicana existen algunos santuarios en los que se puede observar a los manatíes en su hábitat natural como el santuario de mamíferos marinos de Estero Hondo, el refugio más grande del país y con el mayor número de ejemplares. Se encuentra en Villa Isabela, Puerto Plata, al noroeste del país.

El Parque Nacional Jaragua, en el suroeste, es una de las áreas protegidas más importantes del Caribe insular y en él también habitan los manatíes. También viven en el santuario de los bancos de La Plata y de La Navidad (noreste) y en el Parque Nacional del Este, entre otros lugares.

Como cuenta la leyenda el manatí es un animal inofensivo que interactúa con los humanos. Disfrutar de un avistamiento de este mamífero es una experiencia inolvidable.

 

TEXTO: Marta Marcos; IMÁGENES:Archivo

Etiquetas: Fauna y Flora

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