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Flor de Cayena

La Flor de Cayena

Crece prácticamente en todo el país y parece que nació para adornar la cabellera de las doncellas que salían coquetas a las marquesinas de sus casas, para esperar al noble caballero que escogerían como marido. Aun hoy, las presentaciones típicas de los bailes dominicanos no están completas sin los adornos de las cayenas.

A esta planta se le conoce también como flor hibiscus y la sencillez de su belleza ha inspirado tanto historias de amor como poesías y canciones: “quisiera ser un pez, para bordar de cayenas tu cintura y hacer siluetas de amor bajo la luna…” dice la primera bachata que popularizó Juan Luis Guerra allá por 1990.

A pesar de que muchos creen que es la flor nacional de República Dominicana, (en realidad es la rosa de Bayahibe) la cayena o Sangre de Cristo -así se le llama cuando es de color rojo- no es endémica de la isla. Proviene del Pacífico, específicamente de Asia tropical, y desde su introducción en Europa en el siglo XVIII, se han obtenido muchos híbridos a partir de la misma. La cayena tiene diversidad de colores, tamaños y formas, pero todas son la misma flor. Entre sus colores están el rojo, blanco, rosa, amarillo y también las hay de doble tonalidad.

Pero más que por su belleza, la cayena es muy apreciada por las propiedades medicinales que tiene. Muchos laboratorios han logrado sintetizar sus componentes y usan la flor para aliviar espasmos musculares, ingiriéndose en cápsulas de 100 ó 200 miligramos; como champú que combate la caída del cabello; incluso es un somnífero, para lo cual se requiere una dosificación más alta, con cápsulas de hasta mil 500 miligramos. Este efecto también se obtiene con un té casero, al hervir una taza de agua, agregarle dos flores y dejar descansar durante cinco minutos.

La ventaja del hibiscus es su resistencia. Florece durante todo el año, casi no padece de depredadores ni enfermedades y no requiere cuidados especiales. Además, retoña y crece rápido, pues en condiciones naturales en apenas un mes se empieza a ser una planta vistosa. Por su aspecto pintoresco es la flor perfecta para adornar jardines y otras áreas de exterior; si no se poda, su crecimiento se aprovecha como cerca viva para delimitar terrenos y cultivos donde donde se adapta muy bien ya que se considera de medio tono, es decir, necesita dosis iguales de sol y sombra. Muchas ventajas, para una flor que es mucho más que un adorno o símbolo de la dominicanidad.

TEXTO: Marta Marcos; IMÁGENES:Suresh

Etiquetas: Fauna y Flora

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